8/08/2017

¡Toc Toc Toc!


Si alguno violare el templo de Dios, Dios destruirá al tal: porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual esta en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque comprados sois por precio: glorificad pues a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.(1 Corintios 3:17, 6:19-20)

Saludos. Si, toc toc toc hicieron a mi puerta hace unos días. Estaba tranquilo en mi casa colaborando con los quehaceres del hogar, cuando de repente y sin avisar, un INFARTO me cobro factura por los excesos de años anteriores. El Señor me dio, con esta, una oportunidad mas(quien sabe cuantas en el transcurrir de mi vida y no me di cuenta), muy seguramente para cumplir con sus perfectos propósitos. ¡Heme aquí Señor!¡Alabado sea tu nombre por siempre!

Cuando presentas síntomas de infarto, y lo sabes, algunas personas ingresamos en un estado de alerta máxima por supervivencia, el tiempo es vital, la fortaleza de tu carácter es importante. Aferrarse al Señor es primordial, es allí, justo en ese momento, donde a algunos nos es probada la fe.

Fuerte dolor en el pecho, dificultad para respirar, ambos brazos dormidos, vas en el auto rumbo a urgencias, oras piensas en tu hijos y familia, oras y piensas en tus hijos y familia, todo el tiempo mientras llegas, es una forma efectiva de aferrarte a la vida, créeme. Cuando llegas y ves a las personas que se movilizan para atenderte mas rápido que lo normal, entonces oras y piensas en tu familia, sigues con el mecanismo de supervivencia, aferrándote a la vida. Entras a la sala de cirugía y escuchas al cardiologo-hemodinamista, el que te va intervenir, decir: mantengan encendido el desfibrilador, entonces oras y piensas en tu familia, justo en ese momento, al escuchar esas palabras, me sentí mas confiado, sabia que el que estaba allí en ese momento, junto a mi, nunca me había abandonado y esta vez no iba a ser la excepción. Solo confié, y heme aquí.

Hay mucha gente incrédula, pero igual lo voy a contar: En el traslado en ambulancia de una clínica a otra, seguía con mi mecanismo de supervivencia, orando y pensando en mi familia, ojos cerrados concentrado en la oración, alabando al Señor con todo lo que me acordaba, de pronto solo dije: "Señor manda a tus ángeles a que me cuiden y me protejan"(Salmo 91:11), abro mis ojos y miro a través de las ventanas traseras de la ambulancia y había un nutrido grupo de palomas que, durante cortos segundos siguieron allí, para luego posarse en unos cables eléctricos al momento justo de doblar la esquina y llegar al destino. Tengo que decirlo: "El mando a sus ángeles acerca de mi", no recuerdo que ese vehículo se detuviera un solo segundo.

Frases como: "A mi no me pasa", "Yo me alimento bien", "Hago ejercicio", "No fumo", "Consumo poco alcohol", "De algo hay que morirse", etc. Son frases con las que, nos engañamos solo a nosotros mismos. Si, yo también decía lo mismo, y me hicieron toc toc toc.

Recuerdo que hace unos años, un conocido que, no consumía alcohol, hacia ejercicio, tenia buen empleo, una bonita familia, bueno hábitos, y de repente toc toc toc, y allí quedo, no tuvo la misericordia que Dios me dio, ¿por que? Solo El lo sabe, en su soberanía.

No hay mucho que escribir sobre este tema, solo fue un testimonio de vida. En Google puedes encontrar mucho sobre las enfermedades coronarias y silenciosas, sobre como adquirir buenos hábitos de vida y de alimentación, y sobre como adquirir la madurez necesaria para asumir tu rol como guardián del templo de Dios. Pero me detendré brevemente a decirte porque debemos cuidar nuestro cuerpo(Templo de Dios) y como debemos hacerlo:


¿Por que debemos cuidar nuestro cuerpo?

La razón principal es porque es el Templo de Dios, quien nos delego esa responsabilidad(1 Corintios 3:17). Seas creyente o no, me parece muy importante decirte que, somos responsables delante de Dios por todas aquellas cosas que El nos ha dado(Mayordomía). Todo lo que somos y tenemos, es porque Dios nos la ha concedido(muchos no lo creen y atribuyen lo que son y tienen a su esfuerzo propio, a su inteligencia, y a la suerte en algunos casos). 

Somos responsables delante de Dios de nuestras familias, bienes, trabajos, influencias, etc. Entre todas las cosas que nos Ha confiado, esta nuestro cuerpo, que ha sido diseñado de manera maravillosa por El. Podemos, palpar, ver, oler, caminar, recordar, y hacer tantas cosas maravillosas que, ni la maquina mas compleja que inventen podrá superar lo que, con nuestro cuerpo podemos hacer. No debemos olvidar que le pertenece al Señor(1 Corintios 6:19) y debe ser usado según su santa voluntad y para sus propósitos. Lamentablemente usamos nuestro cuerpo de manera equivocada, y lejos de glorificar a Dios quien lo creo y nos lo dio, le deshonramos y lo apartamos del propósito para el cual fue diseñado.

¿Como debemos cuidarlo?

Empecemos por citar al Apóstol Pablo: "Todas las cosas me son licitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son licitas, mas yo no me dejare dominar de ninguna".(1 Corintios 6:12)

Antes de usar tu cuerpo, en adelante, sugiero que te hagas las siguientes interrogantes:

1. ¿Me perjudicará?
2. ¿Afectará a los que me rodean?
3. ¿Me apartará del propósito que Dios tiene para mi vida?

Y por supuesto, después de tener en cuenta lo anterior, modifica, para bien, tus hábitos alimenticios y de vida, haz ejercicio, ambas cosas bajo supervisión de un profesional. Recuerda: ¡Una al año si hace daño!¡Quizás aun es tiempo!

"Carísimos, no os maravilléis cuando seáis examinados por fuego(lo cual se hace para vuestra prueba), como si alguna cosa peregrina os aconteciese; antes bien gozaos en que sois participantes de las aflicciones de Cristo; para que también en la revelación de su gloria os gocéis en triunfo" (1 Pedro 4:12-13)


Ref: Biblia


Walberto Diaz

Escrito por

Soy un Valiente Emprendedor que construye sus Sueños. Día a día prosigo hacia la meta, con mucha Fe, Determinación, Pasión y Constancia.Si estás dispuesto, en éste blog encontraras la ayuda desinteresada que necesitas para avanzar. ¡Confía en Dios!

Edificate Una Vez Por Semana Via E-mail :

Si te gusto esta publicación, compártela. No olvides dejar un comentario para edificarme, corregirme, despejar dudas, o simplemente decir lo que te nazca en el corazón. Si eres de los prudentes y no quieres hacer publico tu comentario, usa el link de Contacto en la barra de menú arriba.