6/27/2017

¡Fe y Paciencia!


Y he aquí una mujer cananea, que había salido de aquellos términos, clamaba, diciéndole: Señor, Hijo de David, ten misericordia de mi; mi hija es malamente atormentada del demonio. Mas no le respondió palabra. Entonces llegándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despachala, pues da voces atrás de nosotros. Y El respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Entonces ella vino, y le adoró, diciendo: Señor socórreme. Y respondiendo El, dijo: No es bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos. Y ella dijo: Si, Señor; mas los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus señores. Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; sea hecho contigo como quieres. Y fue sana su hija desde aquella hora.(Mateo 15:22-28)

Saludos. Esta mujer fue a la casa donde estaba Jesús. Se arrodillo a sus pies y le suplico:"¡Por favor, ayúdame!¡Mi hija esta muy enferma!". Jesús no dijo ni una palabra. Quería ver, seguramente, cuanto creía ella en El. De igual manera, algunas veces Dios no responde de inmediato a nuestros clamores y suplicas. No dice que no. Nos dice que esperemos. 

Así es como crece y se fortalece nuestra fe, del mismo modo en que lo hacen nuestros músculos cuando hacemos ejercicios.

Esta publicación fue motiva por una reciente charla en la que, una persona me comenta que hizo una inversión de bajo costo, pero los resultados no se han dado en los tiempos esperados. Analizando la situación, le dije: no es que el negocio no funcione, vaya a fracasar o sea una estafa, sino que, algunas veces, cuando un negocio inicia, hay traumas o dificultades que no se previeron en la etapa de planificación. Sobre la marcha se detectan, se analizan, se corrigen, y se avanza.

Algunas personas desconocen esto, e insisten en invertir en lo que no entienden. Otras por afán, avaricia e ignorancia no lo aceptan. Y otras olvidan colocar sus asuntos en las manos de Dios y que se haga según Su Santa Voluntad(Mateo 6:10, Romanos 9:15-16, 1 Juan 5:14, Santiago 4:15)

Antes de invertir, vaya al siguiente enlace: ¡Entérese Primero! y tenga en cuenta que, "Algunas cosas llevan tiempo".

La paciencia puede definirse como la facultad de esperar cuando algo se desea mucho. Como la capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse. Como la calma o tranquilidad para tolerar adversidades o situaciones molestas u ofensivas para conseguir algún bien.

En la Biblia la paciencia no es pasiva, por el contrario invita a moverse hacia aquello para lo que hemos sido llamados hasta recibir el bien que esperamos(Hebreos 12:1).

Para ganar la carrera, para llegar a la meta, no es suficiente solo con correr, sino con mantenerse a pesar de los obstáculos, las inclemencias del tiempo, el cansancio y la fatiga(Hebreos 6:11-12).

La fe es importante, ya que sin ver la meta, debemos creer que la hay, siendo la perseverancia el complemento ideal para mantenerse en acción(Hebreos 10:35-38). También debemos entender la paciencia como la herramienta que nos permite apalancarnos y levantarnos, mientras esperamos el cumplimiento de la promesa, entendiendo que,  como hijos de Dios la promesa mas grande que hemos recibido es la vida eterna en Cristo Jesús(2 Pedro 3:14-18).

Ahora, cuando hablamos de promesa, no es solo la vida eterna en Cristo Jesús(que es la mas importante), si también de todas aquellas que, a lo largo de nuestro camino en Jesucristo, hemos recibido: Sanidad, prosperidad, fertilidad, gracia, misericordia, dones del Espíritu Santo, perdón, sabiduría, etc. Recordando siempre que, el cumplimiento de todas esta promesas no deben buscar el beneficio y la gloria individual, sino el privilegio de ser bendición para otros y de darle la gloria y la honra a Jesús, por quien y para quien fueron hechas todas las cosas(Colosenses 1:16).

¿Como podemos entonces experimentar y utilizar la paciencia como herramienta en la espera de la promesa?

1. Poniendo los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe(Hebreos 12:2-3).

2. Recordar que Jesús soportó mas de lo que nosotros podemos estar pasando, pero que no nos hará pasar mas de lo que podemos soportar(1 Corintios 10:13).

3. Aceptando la disciplina de Dios(Proverbios 13:1, Hebreos 12:6).
Referencias: Biblia


Walberto Diaz

Escrito por

Soy un Valiente Emprendedor que construye sus Sueños. Día a día prosigo hacia la meta, con mucha Fe, Determinación, Pasión y Constancia. ¡Si yo puedo, tu puedes! Si estás dispuesto, en éste blog encontraras la ayuda desinteresada que necesitas para avanzar. ¡Confía en Dios!

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